Naranjas Valencianas (1)

Seguido de algunos antecedentes…

…Y otras etiquetas variadas.

Cuando hablamos de naranjas nos referimos al Citrus Sinensis, el fruto del naranjo, acido y dulce a la vez, cuyo zumo ocupa más del cuarenta por ciento de su volumen. En resumen, un Hesperidio carnoso con once gajos repletos de jugo.

Originario de China se introduce como plantación regular en las huertas de Oriola a finales del siglo XVIII, en sustitución del trigo y el maíz. Árboles de estas explotaciones son llevados a Carcaixent en 1781 y, así, la rivera del río Xúquer va poblándose de naranjos. Aquí introducidos en terrenos arenosos beneficiándolos de estiércol y riego, generalmente extraído de aguas subterráneas.

Es a mediados del XIX cuando surge la necesidad de envasar la naranja en cajas para su transporte. Asi nacen las “marcas”, para identificarlas en las subastas del mercado británico. Será la litografía sobre papel su principal vehículo, reservándose estampaciones sobre papel seda, envolviendo cada pieza de naranja, para las calidades más excelentes y exportables. Este será el motivo por el que sus diseños y marcas irán cambiando pese a tratarse de productos de un mismo huerto y zona. Los motivos para su diseño, así, son variados. Obedeciendo a esa característica tan valenciana tendente al exotismo, la grandiosidad y cierto humor desaforado tan típico del aborigen huertano. Ejemplar éste, chusco y soñador, embaucador y bocazas, pesetero donde los haya. Proveniente de una cultura, la huertana, donde los efluvios del matriarcado son potentes y la matrona conserva su importancia.

Las marcas presentan motivos variados, ya que su exportación es la naturaleza de su etiquetado. Así, colocar al nieto/a heredero será motivo celebrado, los variados animales que pululan por el entorno de las alquerías, la mujer como parte de este fruto y cuyos gajos forman parte del chiste escabroso más socorrido, referencias al folclore de la España romántica y, en general, el desvarío más variopinto…todo ello amparado en excelentes talleres litográficos.