creadores

Espacio-MF-120

Define Bourdieu al creador como sujeto de su propia creación. Por tanto, distingue dos clases de obra en el campo artístico: las que son producto del medio o del mercado y las que producen su propio mercado.

Es el creador, ante el objeto de su creación, quien determina la obra. Ya que ante el objeto se pueden adoptar distintas posiciones, que son tantas como percepciones de la realidad sea capaz de experimentar el propio creador.

Ya que se oculta la realidad tras una doble apariencia, la del objeto/sujeto que la contiene al ser observado y la del propio observador que, no sólo la descifra, sino que crea una nueva.  Así pues, el campo de la creación es múltiple y sólo puede tener un valor en el mercado si su percepción es susceptible de ser medida moral. Si nadie, como parece, queda sustraído  a una valoración ante lo otro, ante lo observado. Si una cosa es en cuanto enfrentada a otra, las diversas variaciones, matices, de lo genérico (o lo genérico mismo, lo ecuménico) es la materia de la propia creación.

Las formas que obedecen y son producto del propio mercado, son más necesidades de la industria que del propio autor.

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