Lluvia de parejas

0226-mona-freeman-y-charlto

0525-marlon-brando-y-v-leig

0705-fred-macmurray-janic

1059-marina-vlady-y-marcelo

1091-analia-gade-y-ruben-ro

En el cine, como en la vida, la pareja es concepto tan circunstancial que depende de la taquilla, como en la vida. A no ser que, raro en la vida, un desaforado romanticismo introduzca lo mórbido en tal relación, ya no tan raro cuando lo mórbido es psiquiatría.

Hasta que la muerte nos separe, otro mórbido concepto, sólo se da en la pareja de dibujo animado y en los sagrados cuentos…o en otras, las, estas sí, grandes parejas del celuloide, tal que Abbott y Costello, Laurel y Hardy (este, sí, verdadero matrimonio en clave), Holmes y Watson…lo demás es realismo de andar por casa, pequeñas páginas de la vida. Inconsumadas como el voyeurismo de King Kong, o eruptivas como el sarpullido de la mano sexplotadora.

Y es que la pareja, como casi todo, no existe. Se inventó junto al ladrillo y la mampostería.

Anuncios