la vida práctica

“El saber no ocupa lugar…pero sí estantería…” como decía mi tía quejándose de que mi tío fuese aficionado a la lectura. También, ya puestos al recuerdo, presencié como un padre le daba buenos capones a su hijo porque, en el rastro, había comprado un buen cargamento de libros que rebosaba su bolsa de deporte…

Bruguera, que intentó con éxito estrujar el bolsillo de todo bicho viviente, lanzó una serie de colecciones instructivas tales como: Colección Historias, Laurel, Enciclopedia de la Salud, Colección Popular, Colección Práctica…para, así, no hacer tan extravagante la adquisición de libros que, frente a la afamada vida real, siempre han gozado de algo de superfluos. Pues ya se sabe la mala prensa que tiene la imaginación frente a lo práctico.

Utilizaba esos pequeños trucos como tildarlas de “novela histórica”, “un caso real”, “testimonios veraces”… que alivian la obtusa mirada del que cree a pies juntillas en la mismísima realidad.