Colmillos de papel

Decididamente en las novelas de quiosco se muere.

Incluso en las románticas una muerte otra cercena la vida con esa mortaja de resignación que viene en llamarse “ama de casa”.

Es el arma de fuego la reina del matar, por su sencillez y economía…pero tiene el gran inconveniente de ser en extremo ruidosa y estridente, alarmadora y un tanto vulgar…a no ser que se ejerza en duelo, donde ya la técnica y la templanza nerviosa juegan su papel y ser un gun-man es ya oficio.

Particularmente me quedo con esa sutileza muda que es el arma blanca, las uñas de la fiera, aún vestigio de lucha ancestral en la que el asesino ronda la pieza, se desliza sutilmente y agazapa en una espera donde no deja de producirse esa metafísica trascendental que se da en la soledad y el silencio poblado de vacío. Es allí donde una suprema tensión fija su mente en una especie de voluptuosa nada. El matador, y no hablo de la riña tabernaria con profusión de acero y melodrama, espera alienado, otro, en una deshumanización que lo regurgita en fiera.

El que va a morir, en estos casos, ante su fehaciente óbito siempre se sorprende. Incluso ensaya una mueca que, en otras circunstancias, pareciera teatral y de vodevil. Como si quisiera arrancar una sonrisa al auditorio. Pero, ahora, aquí, no hay espectadores. Porque sólo la marmórea faz del asesino asoma con mirada de estatua, que es como no mirar nada. Además, el que será cadáver a poco tardar, pierde su escaso tiempo en la contemplación de su propia sangre y deja de observar ese orgasmo reparador final que destensa al asesino súbitamente y que, en un instante, leve, lo devuelve a su humana parquedad y miseria. Porque el orgasmo masculino no puede detenerse hasta que se completa la eyaculación. Y ya todo está consumado.

Más tarde los maderos con una tiza trazarán la silueta rupestre del muerto y el arma, en caso de hallarla, se introducirá en un sobrecito de plástico para que el odontólogo penal la escrute y dictamine en papel sellado.

…….

Con portadas de Jaume Provensal (1,2,3 y 6) y Emilio Freixas (4 y 5)

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6 Respuestas a Colmillos de papel

  1. De esta colección tengo
    Col SS (Servicio Secreto) 1962 Sonata de Sangre
    Clark Carrados

    Col SS (Servicio Secreto) 1961 No dispares preciosa
    Joe Morgan
    pepa.uv@gmail.com

  2. En primer lugar enviar un saludo muy cordial y afectuoso para todos, y ahora quisiera aprovechar la ocasion para pedir un favor muy especial, busco algunas novelas de Servicio Secreto por el tema de los dibujantes que salen en su interior, y me gustaria saber si alguien me puede ayudar en este tema, asi como las de bufalo y bisonte, esto lo comente en otro apartado pero debe ser ya muy antiguo, para recibir contestación, bueno nada mas , con el mas amistoso saudo me despido. Ramón

    • buenas noches
      qué es lo que quiere saber de los dibujantesde las novelas SS?

      • En primer lugar muchas gracias por tu interes respecto a mi pregunta, lo que quisiera saber es en cuales novelas, pueden aparecer dibujos de los distintos dibujantes del capitan trueno, (Pardo, Fuentes Man, Diaz, Beaumont, Ambros, Tinoco, Osete…), y de esa manera intentar conseguirlas, lo mismo que mi interes abarca tambien las novelas de Bufalo y Bisonte. Un cordial y amistoso saludo. Ramón.

  3. Realmente, una fisicidad extrema guía la plástica de la muerte en el bolsilibro, al menos hasta la profusión de portadas alegóricas y despersonalizadas que llega con los setenta… Esos cuchillos cuyo resplandor hace que hasta su filo se sienta, esas carnes hendidas por el acero, ese delicioso chino de otros tiempos perpetuando gloriosos tópicos… heredados, como las formas mismas de matar, del más directo e ingenuo folletín.

    • …efectivamente, en el bolsilibro se desmenuza, se hace materia literaria en un sentido plástico, todo el proceso de la muerte…no son meras palabras descriptivas de un hecho, es su literatura, el cogollo del bolsilibro…ajeno, en muchos aspectos, como lo fueron los primeros cuentos orales, al “saber estar” literario y moral que propugna la burguesía que los edita…incluso pese a ella. Pasando desapercibido su exceso gracias a esa su consideración subcultural…

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