A. Rolcest y las mujeres
Una de las reglas no escritas del bolsilibro consiste en la “necesaria” incorporación del elemento amoroso dentro de la trama. El héroe, forzosamente, debe acabar junto a la heroína, y lo digo también con segundas intenciones. Y si la cosa culmina en la promesa de un horizonte con familia, mejor que mejor.
Los novelistas, ante tal disyuntiva editorial sorteaban el trance con variada munición. Unos colocaban en el relato este componente amoroso como en calzador, reservando para los últimos párrafos de la novela la consecución del feliz acontecimiento. Aparecía, pues, la mujer como un aditamento postizo, embutido de cualquier manera y sin aportar nada esencial al mismo relato. Otros, como en el caso que nos ocupa, lo consideraban desde su comienzo elemento importante en su narración, pieza dramática, contenida en la misma esencia de la trama.
Asi. el señor A. Rolcest nos fue obsequiando con sinceros y variopintos elementos femeninos, minuciosamente construidos dentro de lo popular. Y no en pocas ocasiones, la mujer alcanza en sus relatos la solución de protagonista principal. Mujeres, así, en A. Rolcest, que no son meros elementos de apoyo para tiempos muertos, sino el porqué del mismo relato.
Puede que sea el género del Oeste el que más se impregnó de lo Romántico allá en aquellos periódicos populistas que nacieron en unas ciudades norteamericanas creciendo vertiginosas junto a la anárquica alfabetización de sus lectores, que acabarían imponiendo su lenguaje. Sus preferencias.
Su estructura narrativa es el propio “arrebato” de lo romántico, no en vano nació de su lenguaje, en su gramática de imprenta. Y no en balde las “novelas de vaqueros” eran pieza de gusto de las lectoras. Una breve indagación en los puntos de venta y cambio confirmará al curioso lector tema de interés tan capital. Las mujeres en A. Rolcest tienen carácter, ambiciones e individualidad. Y nunca son pieza a “quebrar” y rendirse ante la excelencia de lo masculino. Piensan y no se limitan a un papel de abnegado apoyo. Tienen necesidades y las expresan claramente.
Tampoco son idílicas, ni remansos de estereotipo. Sus pasiones, en su caso, las corroen y emocionan. Y sus amores, también, no las disuelven necesariamente.
Por otra parte, lo narrativo en A. Rolcest produce aquella impresión que se da en el cine clásico. Pensamos en esa cámara que no se encabritaba, no se evidencia para dramatizar y apenas se nota.
Así, cuando el artificio pasa desapercibido, lo narrado se remansa y surge la intimidad, y se narran pasiones. Claro ejemplo es el señor Rolcest en la culminación de una etapa de la novela popular que, desde los cincuenta hacia los finales de la década siguiente, consideramos la de su clasicismo. La culminación de anciano folletín que desarrolló, ya como lenguaje, todo su muestrario.
Narrador justo y diáfano. Adornando lo comedido, urde tramas por encima del primario suceso aventurero, espina dorsal de todo relato popular que, por otra parte, el novelista no deja de lado. Muy dado, también, a la variación temática, para ser más narrador de dramatismos civilizados que de tormentosas andanzas de pistolero. Muy a menudo sus historias se entraman con su creencia en el progreso y la técnica. Con su predilección y gusto por los ingenieros, levantando el porvenir, civilizando, aún honestos en su tipificación narrativa.
Don Arsenio Olcina Esteve nació en Alcoy, y en su narrar se nota. También dirigió durante la guerra civil el periódico “Línea de Fuego”. No narraba hechos históricos. Lo suyo era la novela popular.






















Muy interesante para mí, que casi nada se sobre bolsilibros, su nota sobre este Arsenio Olcina, antiguo libertario que, como el admirado Eduardo de Guzmán, parece ser que supo acercarse al western con sobrada dignidad.
…gracias por su acotación y sus “Acotaciones”, señor Altés…y, con algo más que dignidad, maestría…
Concuerdo totalmente con la descripción de las mujeres en las novelas de A. Rolcest Es un autor que me gusta mucho y he leído varios cientos de sus obras. Es la primera vez que leo un comentario sobre su obra y me gustaría tener mayores datos sobre su biografía de A Rsenio OLcina ESTeve.
…en el inventario que don Vicente Santiago Mulas hizo sobre “La novela Criminal Española 1939-1975″ se dice nació en Alcoy (Alicante), el 15 de octubre de 1909. Y también se afirma que su hermana Amelia escribió novelas románticas como Celia Bravo…sin embargo Celia Bravo, parece ser Lucila Mataix…como ve, se sabe poco, y lo poco que se sabe es dudoso…
…escribió (?) un libro sobre la Guerra Civil: “Dum-Dum: Trazos de la Revolución y la Guerra” (1938).Impresos Cosmos (Valencia). Firmado Arsenio Olcina…
En el “Inventario provisorio de las memorias anarquistas y anarcosindicalistas españolas” se le cita…
Algún parentesco debe existir dado que parece ser que el seudónimo Celia Bravo corresponde a Lucila Mataix Olcina, que es una escritora valenciana y que nació el 22 de mayo de 1932 . Poco a poco podremos saber más…
Mataix, Lucila (Amalia Lucila Mataix Olcina). València (Comunitat Valencia), 1932. Novelista / Narrativa / Rosa. Narradora que, en los años cincuenta, y hasta setenta, actuó como autora de literatura de quiosco, dentro del género romántico, y con obra –primicial y reeditada– en los mercados barcelonés y madrileño; también, escritora para el mundo infantil.
OBRA GENÉRICA Y ESENCIAL:
Apasionada (1960) || Burbujas (1956) || Completamente tuya (1958) || Corazón tranquilo (1955) || Creeré en ti (1960) || Cruel verdad (1982) || Cuando el amor es más fuerte (1958) || Cuando el amor existe (1959) || Cuando el amor se impone (1957) || Deliciosa aventura (1959) || Dos chicas iguales (1960) || El amor definitivo (1958) || El amor nunca es culpable (1956) || El hombre de bronce (1958) || El milagro de tu amor (1959) || El rapto de una actriz (1958) || Entre dos hombres (1958) || Esclava de un error (1958) || Historia de una carta (1960) || La bella del ascensor (1962) || La bella napolitana (1956) || La chica del jersey a rayas (1959) || La muchacha de la estación (1960) || La mujer de su vida (1959) || La mujer del día (1961) || La tenaza (1976) || Lluvia blanca (1955) || Mademoiselle color de rosa (1957) || Magdalena (1976) || Marido de papel (1959) || Me quiero casar con usted (1956) || Melenita de oro (1958) || Mentirosa (1960) || Necesito tu amor (1960) || Ocasión para el amor (1960) || Perdóname (1980) || ¿Quién es mi mujer? (1959) || Se ha encontrado una mujer (1957) || Te robé para mí (1957) || Tú eres mi destino (1959) Tú supiste amar (1959) || Un hombre de posición (1958) || Una esposa para el ogro (1957) || Una herencia para dos (1959) || Una muchacha audaz (1958) || ¡Vertigo! (1957) || Vidas solitarias (1958) || Vuelvo a soñar (1959) || Vuelvo contigo (1959) || Ya nada me importa (1980)
OBRA VARIA Y PRINCIPAL:
Amadeu trotambolics (1992) || Crepúsculo de barcas (1983) || Crónica de un desencanto (1985) || El calcetín del revés (1991) || El muro (1988) || El rincón oscuro (1981) || La bufanda de lunares (1984) || La casa de los silencios (1992) || Las herederas (1995) || Papá no quiere ser pingüino (1997) || Un gigante en el bolsillo (1994) || Viento en los puentes (2002)
SELLOS:
Altea || Andina || Bruguera || Bruño || La Colmena || Rollán
(iría en “Atlas español de la Cultura Popular”)
JCuadrado
Olcina Esteve, Arsenio. Alcoi (Comuni-tat Valenciana), 1909. Novelista / Crimen / Gue-rra / Oeste / Rosa. Autor multigenérico en la literatura de quiosco, de los años cuarenta, y hasta setenta, con obra –primicial y reeditada– en los mercados catalán, gallego y levantino. En la Guerra Civil colaboró en el mensuario Nosotros (1937-1938) y en el semanario Umbral (1938), y codirigió, junto a R. Giménez Cuesta, el portavoz diario Línea de Fuego (suplemento, turolense y anarquista, al diario Columna de Hierro; CNT-FAI, Puebla de Valverde, 1936-1937).
OBRA VARIA Y PRINCIPAL:
Dum-Dum. Trazos de la Revolución y la Guerra (1938) || Esbozo de una enciclopedia histórica del Anarquismo español (junto con otros auto-res; 2001)
ALIAS, FIRMAS, SEUDÓNIMOS:
A. Rocels || A. Rolcest
…gracias por ir dejando gotas de su Atlas por estos andurriales… ¿no le cogerá al responsable del desaguisado un cólico miserere ?…
…así que Amelia era Amalia…
…en el libro del señor Mulas hay muchos errores…y no es la primera vez, lo que no quita mérito al trabajón que se dio con su “Novela Criminal…
La fuente de los datos de mi obra a los que aquí se hace referencia fue el catálogo manual – las fichas – de la Biblioteca Nacional. Si se consulta hoy “Amelia Olcina Esteve” en el catálogo electrónico de la BNE nos remite a Celia Bravo y Lucila Mataix. Igualmente si se consulta “Amalia Olcina Esteve”.
Efectivamente, la investigación sobre estos escritores resulta compleja y da lugar, desgraciadamente, a dudas y errores. De hecho, creo que esta información no hace sino abundar en las dudas.
Le agradezco sus palabras sobre mi trabajo. Un saludo.
…gracias don Vicente…por su descomunal trabajo en su libro…tarea ardua la de poner orden a lo que está pasando al olvido…un saludo.
La novela “La ciudad Muerta!” Col. “Bisonte”, nº 410, es una de sus mejores obras. La leí hace 56 años y aún la recuerdo con agrado